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La última milla bebe de las últimas tecnologías para estar la altura de lo que demandan los usuarios: una logística que se ajuste en tiempo, forma y costes

En el mercado actual, la logística se enfrente a un gran desafío: conseguir un equilibrio perfecto para cumplir con la promesa de entrega de producto en tiempo y forma, pero a un coste operativo razonable. En este punto, la optimización de la última milla es fundamental para conseguirlo. 

A la hora de implementar una estrategia en esta delicada etapa final, la incorporación y la automatización están siendo claves. Sólo a través de la logística 4.0, el sector puede estar a la altura de las altas exigencias que imponen los usuarios. 

A continuación, expondremos las tendencias que definen hoy en día a la última milla.

  • Trazable segundo a segundo

La geolocalización y la trazabilidad blockchain son imprescindibles ya, pues nos permiten conocer el trayecto y la localización de los envíos a tiempo real. Gracias a la implantación de esta tecnología, los repartidores pueden ofrecer a los usuarios finales una total transparencia. Por otro lado, logra optimizar la ruta y, a su vez, reducir los costes de entrega. En la actualidad, más del 90% de las empresas de paquetería han integrado esta tecnología en la última milla. 

  • Flexible, gracias al uso de lockers 

La demanda de nuevas formas de recepción de los envíos por parte de los clientes, ha provocado que las empresas logísticas ideen innovadoras soluciones como el uso de lockers. Esta tecnología se trata de taquillas inteligentes situadas en localizaciones estratégicas de las ciudades. En ellas, los repartidores depositan los paquetes y los usuarios tienen la posibilidad de recogerlos en la taquilla elegida y a la hora que estos clientes puedan. Este sistema, hace aún más flexible la logística de última milla, además de estandarizarla y reducir el número de envíos fallidos que en ella se producen. 

  • Los drones, una alternativa cada vez más presente

El uso de drones en el last mile marcará un antes y un después es las posibilidades del delivery. Esta tendencia disruptiva, que implica una previa digitalización, ya se usa en la logística de acciones humanitarias o zonas rurales de difícil acceso. Se prevé que esta solución esté presente en la última milla de forma generalizada para 2024. En consecuencia, la contaminación y el tráfico de las urbes se descongestionará considerablemente. 

  • Big data e IA

El almacenamiento y gestión masiva de información es un avance tecnológico cuyo objetivo es que utilizarlos de manera inteligente para mejorar la toma de decisiones, presentes y futuras. El conocimiento en la logística, es poder.  Para hacer un buen uso de estos datos, es imprescindible identificar y organizar la información útil para que los agentes implicados en el last mile lo utilicen en su beneficio.

Cuando llevamos a cabo una buena gestión de los datos, podremos utilizarlos en métodos más avanzados como el aprendizaje automatizado o los modelos de simulación. Toda esta tecnología en tendencia, ayudará a optimizar en tiempo y costes la última milla. 

  • Unificar y externalizar en una única plataforma

Es cada vez más frecuente que los datos e información sobre los en las urbes se centralice en una plataforma común de fácil acceso. De esta manera, todos los agentes implicados en el last mile tienen la posibilidad de acceder de manera sencilla a toda la documentación e información necesaria para llevarlo a cabo correctamente. 

En definitiva, todas estas tendencias marcan el presente de la logística de última milla, pero también nos da una idea de cómo será en el futuro: digital. Porque un last mile que se base en las últimas innovaciones tecnológicas mejorará la experiencia de los usuarios finales y garantizará la superación de los retos a los que se enfrentará el sector logístico.